PREPARACIÓN A LA MATERNIDAD

El proceso gestación es algo fisiológico y natural que conlleva cambios morfológicos, bioquímicos y biomecánicos en el organismo. Todos ellos, suceden de forma progresiva a lo largo de las 40 semanas de gestación. Una preparación al parto idónea debe englobar una docencia teórica y una práctica, ambas completamente necesarias.

A partir del segundo trimestre la futura mamá podría iniciar su preparación física con la gimnasia maternal, no obstante, el ritmo de vida actual en muchas ocasiones no les permite empezar hasta el tercer trimestre, donde los cambios ya son más presentes y cursan con mayores molestias. Es por ello, que mediante la fisioterapia podemos reducir y/o aliviar los síntomas físicos que presenten o prevenir su aparición. Entre las molestias y/o síntomas más destacados se encuentran la ciática o lumbalgia, calambres musculares, incontiencia y/o frecuencia urinaria, pesadez abdominal, acidez y dificultad respiratoria, insomnio, y pinchazos vulvares. Para poder llevar a cabo una preparación al parto totalmente personalizada, sería necesario realizar una valoración fisioterápica con tal adaptar el proceso gestaciona a las características de cada una.

Como fisioterapeuta, nuestro papel en el campo de la maternidad está orientado a mejorar las adaptaciones físicas, biomecánicas y morfologícas que se producen a lo largo de las 40 semanas del embarazo. Los conocimientos gestacionales nos permiten favorecer el proceso el proceso de dilatación y expulsivo que conforma el parto. Para todo ello, existe un abanico de técnicas respiratorias, conjunto de estiramientos, ejercicios corporales y propiocepción de la musculatura perineal y abdominal y técnicas de drenaje vulvar y corporal.

Para poder llevar a cabo una preparación al parto totalmente personalizada, sería necesario realizar una valoración fisioterápica con tal adaptar el proceso gestaciona a las características de cada una. Ésta, consta de una entrevista que debe recoger sus antecedentes personales, obstétricos y ginecológicos junto con una exploración fisioterápica. A nivel externo, se observarán los cambios estructurales lumbopélvicos, el estado muscular abdominal y el sistema vascular en extremidades inferiores. A nivel interno, se valorará la elasticidad y tono del suelo de la pélvis y determinar la necesidad de realizar el masaje perineal, el drenaje vulvar y/o los ejercicios de kegel.

La musculatura del suelo pelviano se ve implicada en el parto vaginal, es por ello que, aprender a realizar el masaje perineal es fundamental para mejorar la calidad y elasticidad de la musculatura, y con ello, el proceso de recuperación. Es importante determinar en que casos se debe indicar o contraindicar con tal de influir positivamente en el trabajo de dilatación y parto y su posterior recuperación.

Tras el parto, el cuerpo de la mujer vuelve progresivamente al estado ingrávido, pero a lo largo del proceso requieren ciertos prevenciaones y cuidados tanto para la mamá como para el bebé. Del mismo modo que, pueden aparecen ciertos síntomas, y conocerlos les dará tranquilidad y seguridad en los pasos que deben realizar para remitirlos. Es un momento de grandes cambios físicos y emocionales donde los roles familiares se restablecen.

Dentro del área de la maternidad, existen diferentes profesionales que permiten completar el programa del curso y ofrecer a la mamá un mayor conocimiento en el área. Es el caso de:

Matrona.

Pediatra.

Ginecólogo.

Doula.

Especialista en Lactancia y crianza.

 

“Los ejercicios mejoran el parto”